Gastronomía

Pablo Ojeda, nutricionista: “Si llegas a las nueve de la noche y te comerías la nevera entera, el problema empieza mucho antes”

Pablo Ojeda, nutricionista: “Si llegas a las nueve de la noche y te comerías la nevera entera, el problema empieza mucho antes”

Daniel Casanova Arteaga

04/11/2026 07:39 15 15 0:00Audio generado por IA0:000.5x0.8x1x1.2x1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir al menos 25 gramos de fibra al día, un nutriente presente en alimentos como las frutas, las verduras y las legumbres. Sin embargo, cuando se intenta perder peso, es habitual reducir las cantidades de comida sin prestar suficiente atención a que las distintas comidas resulten completas y saciantes.

Sobre esta situación ha reflexionado el nutricionista Pablo Ojeda en uno de sus últimos vídeos en redes sociales. El especialista se dirige especialmente a quienes llegan a casa por la noche con mucha hambre, antojos o ganas de picotear después de haber pasado el día intentando comer menos. “Quiero que pienses en lo que has comido durante el día. Porque muchas veces el problema no empieza en la cena, empieza mucho antes”, advierte.

Llegar a casa por la noche con mucha hambre puede estar relacionado con lo que hemos comido durante el día Llegar a casa por la noche con mucha hambre puede estar relacionado con lo que hemos comido durante el día Getty Images

El error de comer demasiado poco durante el día

Para explicar lo que ocurre, Ojeda plantea una situación cotidiana: desayunar únicamente un café y una tostada, comer una pequeña ensalada porque se quiere adelgazar y tomar otro café por la tarde para aguantar hasta la noche. El resultado, según describe, es llegar a casa con tantas ganas de comer que uno acabaría prácticamente vaciando la nevera.

En esas circunstancias, muchas personas interpretan que el problema está en su falta de fuerza de voluntad. Sin embargo, el nutricionista invita a plantearse otra posibilidad: que no hayan comido lo suficiente durante el día. “¿Y si simplemente llevas todo el día comiendo menos de lo que necesitas?”, pregunta.

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Ojeda señala que las comidas con poca proteína, escasa fibra o una cantidad insuficiente de energía pueden hacer que resulte más difícil llegar a la noche sin sentir un hambre intensa. No se trata únicamente de cuánto se come, sino también de cómo se distribuyen los alimentos y de si las distintas comidas aportan lo que el organismo necesita.

A ello pueden sumarse otros factores. El especialista recuerda que dormir mal o atravesar una jornada estresante también puede dificultar la gestión del apetito. Por tanto, la sensación de hambre al final del día no siempre depende exclusivamente de lo que se haya cenado o de la capacidad para resistirse a determinados alimentos.

Qué recomienda Pablo Ojeda para llegar a la cena sin tanta hambre

Frente a esta situación, el nutricionista propone revisar la alimentación desde primera hora. Su primera recomendación es incorporar proteínas al desayuno, en lugar de comenzar el día con una comida demasiado escasa que pueda dejar hambre al poco tiempo.

Pablo Ojeda recomienda incorporar proteínas al desayuno para empezar el día con una comida más completa Pablo Ojeda recomienda incorporar proteínas al desayuno para empezar el día con una comida más completa Otras Fuentes

Además, insiste en preparar una comida completa, sin limitarse a una pequeña cantidad de verduras. También aconseja introducir una merienda que resulte saciante cuando transcurren muchas horas entre la comida y la cena, evitando así llegar a casa con un hambre excesiva.

El objetivo, según Ojeda, no consiste en restringir la alimentación durante toda la jornada para compensarlo después. “No se trata de aguantar el hambre todo el día para acabar perdiendo el control por la noche. Se trata de aprender a alimentarte mejor”, concluye.

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