Un crepe que se rompe justo al doblarlo convierte un desayuno prometedor en un auténtico desastre. Otros aguantan enteros, aunque quedan gruesos, gomosos o con poca gracia al comerlos. La diferencia aparece muchas veces durante la preparación, porque unos cuantos gestos condicionan tanto la textura como el resultado final.
Solo tres ingredientes
La masa lleva huevos, harina de avena y agua tibia
La chef Marta Sanahuja ha enseñado en Instagram su manera de preparar crepes utilizando únicamente tres ingredientes. Su receta emplea dos huevos medianos, 70 gramos de harina de avena y 180 mililitros de agua tibia, unas proporciones pensadas para obtener una masa que pueda extenderse por la sartén. Sanahuja indica que los ingredientes deben batirse juntos utilizando una varilla.
El siguiente paso exige dejar descansar la masa antes de empezar a cocinar, y Sanahuja establece un reposo de diez minutos en su propuesta. Otras indicaciones incluidas entre los errores frecuentes amplían ese descanso hasta un mínimo de 30 minutos para favorecer que la harina se hidrate correctamente.
Cómo hacer estas sencillas crepes bretonas con jamón y huevoLa cocción comienza colocando un cazo de masa sobre una sartén antiadherente y repartiéndola bien por toda la superficie. Sanahuja establece una señal para saber cuándo intervenir: “Una vez esté cuajada y los bordes empiecen a separarse de la sartén, dale la vuelta, deja cocinar unos tres o cinco segundos más y retira a un plato”.
La cantidad vertida también condiciona el resultado, porque un exceso produce una pieza gruesa parecida a un panqueque. Además, una capa muy fina de mantequilla o aceite facilita que el crepe se deslice y pueda despegarse correctamente de la sartén durante la cocción.
Errores frecuentes
Hay que tener cierto cuidado en algunos pasos
El control del fuego constituye otro punto importante durante todo el proceso, ya que una sartén demasiado fría puede favorecer que la masa se pegue y dificultar el momento de darle la vuelta. Una temperatura excesivamente elevada provoca el problema contrario y puede quemarla rápidamente antes de que se cocine de manera uniforme.
Mantener un calor adecuado permite que la masa vaya cuajando progresivamente, que los bordes comiencen a separarse de la sartén y que el crepe pueda girarse sin romperse durante la operación.
Crepes con frutasGetty Images/iStockphotoEl batido requiere igualmente cierta moderación, porque trabajar demasiado los ingredientes desarrolla en exceso el gluten y puede acabar produciendo crepes duros o gomosos en vez de una textura más suave.
Basta con integrar los huevos, la harina de avena y el agua tibia con una varilla hasta formar la masa. Después entra en juego el reposo, que permite que la harina absorba el líquido antes de llegar a la sartén y ayuda a que la preparación esté lista para extenderse y cocinarse.

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La última parte admite distintas opciones una vez terminada la cocción, ya que Sanahuja propone rellenar los crepes al gusto antes de servirlos. También contempla preparar varias unidades y conservarlas para otro momento, una posibilidad que amplía la utilidad de la receta. La chef concreta esta alternativa en Instagram con otra indicación: “También los puedes congelar antes de rellenarlos”.
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