Estimados lectores, llevamos un mes de lo más docente y así vamos a seguir, dado que nos disponemos a cerrar esta última entrega de la trilogía didáctica con botellas que contienen ejemplos canónicos de las uvas de las que se componen. Sí, es el mismo ejercicio que realizamos con las variedades blancas más famosas de este país, pero ahora con las tintas. Referencias ideales para iniciarse y así ir aprendiendo las diferentes características de cada una.
Para aprender el sabor de la mencía
Pago de Valdoneje, La Tellería, 2025, DO Bierzo (11,25 euros)
Posiblemente, la variedad que más ha escalado en cuanto a prestigio, precio y presencia en las mesas españolas es la mencía. Además, su inercia no deja de acelerar; el problema que presenta radica en que se trata de una variedad muy dúctil, que se presta muy bien a diferentes interpretaciones —ahí es un poco como la garnacha—, y cuesta encontrarla sin la mediatización de sus autores.
Bajo este prisma, a mí la más 'desnuda' siempre me parece la de Pago de Valdoneje. En este caso me inclino por La Tellería, ya que en esta añada viene especialmente nítida. Tánica, racial, pero de punto fresco y con un leve amargor final. Así debe ser la mencía y así se muestra en esta botella.

Lee también
Rodrigo Briseño, sumiller del restaurante Disfrutar: “De donde vengo, en la sobremesa se bebe tequila, es curioso ver a alguien con una copa de vino; yo no sabía nada de este mundo”
Margalida Ripoll
Para aprender el sabor de la sumoll
Pardas, Sus Scrofa, 2024, DO Penedés (12,20 euros)
Otra variedad que no deja de crecer dada su enorme adaptabilidad para provocar tintos neomediterráneos, delgados y suaves, en estas latitudes tan secas y cálidas. En este contexto, la sumoll está demostrando una gran capacidad para ofrecer vinos de textura ligera, buena carga frutal y estimable acidez. Se maneja bien a graduaciones bajas; en eso, además, las de Bodegas Pardas son ejemplares, un canon. Comprad unas cuantas botellas, que con una no da.
Un hombre abriendo una botella de tinto sumoll. iStockPara aprender el sabor de la tempranillo
La Rioja Alta, S.A., Viña Alberdi, 2021, Reserva Selección Especial, DOCa Rioja (15,99 euros)
Para nuestra variedad icónica, la tempranillo, nada mejor que otra etiqueta icónica: Viña Alberdi. Esta entrada de gama de la insigne Rioja Alta S.A. (la también responsable de Viña Ardanza o Viña Arana) ha sufrido un upgrade en cuanto a su crianza ya que, desde esta especial añada —la 2021, que es histórica en esta casa—, Viña Alberdi será Reserva. El resultado es una de las mejores relaciones calidad-precio de este país. Un tinto mentolado, potente, fresco y de gran longitud. Perfecto para adentrarse en los terrenos de la fruta anisada y balsámica propios de esta variedad, a la par que te vas familiarizando con el clasicismo de Haro. ¡Todo ventajas!
Para aprender el sabor de la caíño
Albamar, O Esteiro, Caíño Tinto, 2023, DO Rías Baixas (31,60 euros)
Momento para una estrella emergente que está vertebrando cada vez más tintos gallegos de gran calidad. Por otro lado, como Albamar es de las mejores bodegas de la región, el festival está servido. Su textura es suave y sus sabores gravitan sobre lo mineral y vegetal. Fresco, salino, profundo, largo y complejo. Un tinto muy entretenido y sofisticado.
Lee también

Diana Berrouet Garcia, directora y enóloga de una de las bodegas más prestigiosas del mundo: “Producimos solo 3.000 botellas anuales y las vendemos únicamente en primeur”
Marla González

Aprender a qué sabe un Rioja o saber detectar a la primera un Rías Baixas es sencillo: cinco botellas imprescindibles para entender los distintos vinos de España
Santi Rivas
Para aprender el sabor de la garnacha
L'Enclòs de Peralba, Els Escorpins, 2023, DO Penedés (38,60 euros)
Cierro con otra de las estrellas nacionales, la garnacha. Aquí sí convendría precisar que este Els Escorpins cumple con el canon, pero refiriéndome al mediterráneo. Y es que en otras latitudes, como Rioja o el centro de la península, la garnacha ofrece otras características. Pero si quieres saber cómo resulta esta variedad en su versión barcelonesa, el mejor exponente es este tinto marcado por una deliciosa fruta licorizada que finaliza con un agradable sabor a piel de naranja. Muchísima clase.
Mostrar comentarios