BAS: pasaporte argentino, mirada global
Madrid ha tenido siempre una relación estrecha, casi sentimental, con la restauración argentina. Durante demasiado tiempo, esa relación se resumió en una liturgia concreta: carne roja, brasas, chimichurri, malbec mendocino y cierta nostalgia porteña servida sobre manteles blancos en comedores de madera oscura. El Viejo Almacén de Buenos Aires, La Pampa o La Cabaña ayudaron a fijar ese imaginario en una ciudad que encontraba en aquellos locales una versión amable, reconocible y hasta festiva del Río de la Plata.
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