El consumo de sal en España es una asignatura pendiente. Para entender el alcance, basta con mirar los datos actuales. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo medio de sal en España se sitúa en torno a los 9,8 gramos diarios por persona.
En Directo al Paladar 15 tipos de sal para dar variedad a nuestros platos: cómo elegirlas y usarlas en la cocina La sal es un mineral esencial que nuestro cuerpo necesita en su justa medida para mantener el equilibrio de líquidos, regular la presión arterial y garantizar el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Sin embargo, el problema actual no reside en el mineral en sí, sino en cómo la industria alimentaria lo añade de forma masiva y silenciosa a prácticamente todos los productos cotidianos, elevando rápidamente la cantidad diaria que consumimos sin darnos cuenta.
Esto revela una realidad preocupante: se está duplicando el límite máximo recomendado por la OMS, que fija un tope ideal de solo 5 gramos diarios (aproximadamente una cucharadita rasa).
Frente a este escenario, reducir la carga de sodio es un auténtico desafío. Así nace SaltWise, un proyecto que surge de una historia tan humana como urgente: tras el impacto de ver a un ser querido sufrir un problema cardiovascular derivado del exceso de sodio en la dieta, sus fundadores se propusieron encontrar una alternativa real a la sal tradicional.
Esa búsqueda los condujo hasta las zonas costeras, donde descubrieron la salicornia (conocida popularmente como espárrago de mar), una planta halófita que prospera en suelos salinos y absorbe de forma natural los minerales del océano. Su deshidratación y posterior molido dan como resultado un polvo fino de un color verde opaco —que recuerda al del té matcha— con un sabor profundamente marino que transforma por completo la forma de sazonar.
A diferencia de los sustitutos químicos o las sales dietéticas artificiales —que suelen dejar un retrogusto metálico—, el uso de la planta entera ofrece una experiencia totalmente distinta. En cuanto a su valor nutricional, es un alimento muy completo gracias a su contenido en potasio, magnesio, hierro y vitaminas de los grupos B y E. Además, tiene la ventaja de ser sostenible, ya que se cultiva con agua de mar en terrenos no agrícolas.
Gracias a su formato en polvo fino y liviano, funciona a la perfección en preparaciones calientes, frías o templadas:
- Platos frescos o crudos: El final ideal para ensaladas de hojas verdes, ensaladas con legumbres, tostadas de aguacate, o sopas y cremas frías donde un toque final realza inmediatamente el perfil vegetal del plato.
- Platos de pasta, arroces y risottos: Funciona bien espolvoreado en el último momento, aportando ese punto salino y un atractivo contraste visual verde.
- Alternativas vegetales y proteínas animales: Es un gran aliado para sazonar bloques de tofu desmenuzado al estilo revuelto, tempeh o hamburguesas vegetales, así como cortes de proteína animal por ejemplo, pescados a la plancha, pechuga de pollo al horno o carpaccio de ternera.
- Vinagretas, aderezos y sopas: Se disuelve con gran facilidad en aceite de oliva virgen extra y zumo de limón para crear aderezos marinos, o bien para terminar caldos y sopas.
Al tratarse de un ingrediente más ligero, su volumen visual es mayor. Esto significa que, aunque a simple vista parezca que estás usando más cantidad, estás ingiriendo la mitad de sodio que con la sal común (incluso al comparar estrictamente por peso, la reducción sigue siendo del 50%).
Como consejo para probarla, evita hacerlo solo con una cucharada: sala exactamente igual que la sal común. Sin embargo, esconde un matiz herbal muy sutil y un toque marino muy discreto y nada invasivo (nada que ver con el alga nori o el wakame). Su molido es muy fino y volátil, lo cual resulta ideal para espolvorear los platos en el último momento. En una base neutra apenas se percibe, por lo que en platos con más personalidad como verduras, carnes, pescados o aves pasa casi inadvertido, integrándose a la perfección.
Para adaptarse a las necesidades de cada cocina, la marca cuenta con la versión clásica de Green Salt (100% salicornia pura) y una línea de condimentos multiusos (Low Sodium All-Purpose Seasoning) pensada para facilitar el salto a una cocina baja en sodio. Esta gama incluye variedades de sabor como Cajún, Barbacoa, Marinero para pescados y mariscos, Chile y Lima, Pimienta y Ajo y Cebolla Especiada ofreciendo alternativas versátiles para todo tipo de elaboraciones.
Imagen | web de Saltwise
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- La noticia La sal que no es sal: es verde, de origen marino y con la mitad de sodio fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Inés Vazquez Noya .



