Hay canciones que suenan durante un verano y otras que acaban formando parte de sus recuerdos. Con esa idea nació “Vine al Txots”, la campaña con la que Txots da la bienvenida a la temporada estival de 2026. Esta iniciativa, creada conjuntamente con DJ Cosmik, vivió su gran momento el pasado 19 de junio en Empuriabrava, en una fiesta frente al mar que reunió música en directo, gastronomía y muchas ganas de celebrar la llegada del buen tiempo.
La propuesta incorpora un elemento poco habitual dentro del sector de la restauración: una canción propia. Pero “Vine al Txots” va mucho más allá de una simple pieza musical. Es una invitación abierta a compartir momentos, sea cual sea el plan. Un vermut improvisado, una cena con amigos, una celebración especial o una copa después de cenar. Porque, al final, el mensaje es tan sencillo como universal: siempre hay una buena excusa para venir a Txots.
Cuando una marca decide poner música al verano
El verano forma parte del ADN de Txots. Las terrazas llenas, los encuentros con amigos, las noches al aire libre y las ganas de compartir forman parte del día a día de sus restaurantes. Por eso, este año la marca decidió dar un paso más y transformar esa forma de vivir el verano en una pieza musical.
La colaboración con DJ Cosmik dio lugar a una canción fresca, desenfadada y con un mensaje directo: sea cual sea el momento, Txots es un buen lugar para encontrarse. Un espacio donde compartir una burger, brindar con un cóctel, celebrar una ocasión especial o simplemente dejarse llevar por el ambiente. Una propuesta que conecta con la esencia de Txots y que busca transmitir mucho más que una oferta gastronómica.
DJ Cosmik actuó en directo durante la presentación de la campaña de veranoTxotsMás allá de la restauración
En un contexto en el que las marcas compiten constantemente por captar la atención del público, cada vez son más las empresas que buscan nuevas formas de conectar con las personas. En el caso de Txots, esa conexión pasa por crear experiencias que vayan más allá de lo que sucede en la mesa.
La campaña “Vine al Txots” nace precisamente con esa voluntad. No se trata solo de una canción ni de una acción puntual, sino de una manera de entender el verano y de compartirla con los clientes que visitan sus restaurantes.
La fiesta celebrada en Empuriabrava el pasado 19 de junio fue la materialización de esta idea y el pistoletazo de salida a un nuevo verano. Durante varias horas, la música, la gastronomía y el entorno privilegiado de la Costa Brava se convirtieron en los ingredientes de una noche que reunió a clientes habituales, visitantes y amantes del buen ambiente.
Empuriabrava, el escenario perfecto
No es casualidad que la presentación de la campaña tuviera lugar en Empuriabrava. Con una ubicación privilegiada junto a la playa, el restaurante se ha consolidado como uno de los puntos de encuentro más populares de la zona durante la temporada estival.
El entorno mediterráneo, las largas tardes de verano y el ambiente que se respira en el local encajan perfectamente con el espíritu de la campaña. Un espíritu que apuesta por disfrutar sin complicaciones y por dar valor a esos momentos cotidianos que, a menudo, son los que más se recuerdan.
Durante la celebración, los asistentes pudieron disfrutar de la música de DJ Cosmik en directo mientras degustaban algunas de las propuestas más emblemáticas de la casa, desde sus burgers hasta una selección de cócteles pensados para acompañar las noches de verano.
Una canción que da continuidad a la temporada
Aunque la fiesta de Empuriabrava sirvió para dar el pistoletazo de salida a la campaña, “Vine al Txots” está pensada para acompañar toda la temporada. La canción seguirá presente en las redes sociales de la marca, en diferentes acciones de comunicación y en diversas iniciativas que Txots tiene previstas durante los próximos meses.
El objetivo es que esta banda sonora continúe acompañando toda la temporada y reforzando aquello que define la esencia de Txots: ser un punto de encuentro donde las personas se reúnen para compartir momentos que merece la pena recordar.
Porque, al fin y al cabo, el verano no se mide solo en días de vacaciones. También se construye a partir de conversaciones que se alargan, mesas compartidas, brindis improvisados y canciones que acaban poniendo música a los mejores momentos. Y este año, en Txots, esa banda sonora tiene nombre propio: “Vine al Txots”.