Una vuelta de tuerca a las clásicas alitas al ajillo. Esta receta combina ajo negro con el aroma del tomillo y un toque de vinagre de Jerez para conseguir una salsa sabrosa. Un plato que se prepara en tan solo 40 minutos, ideal para disfrutar con las manos y no dejar ni una gota de salsa.
Alitas de pollo al ajillo negro, tomillo y vinagre de Jerez
Ingredientes
500 g de alitas de pollo partidas 4 dientes de ajo 3 dientes de ajo negro 2 ramitas de tomillo fresco 25 ml de aceite de oliva virgen extra 100 ml de caldo de pollo 15 ml de vinagre de Jerez 10 g de mantequilla fría 1 cucharadita de zumo de limón Pimienta negra recién molida Sal
Ingredientes para preparar alitas de pollo al ajillo negro, tomillo y vinagre de JerezAna CasanovaElaboración
1. Seca muy bien las alitas con papel de cocina y salpimiéntalas. 2. Calienta el aceite en una cazuela o sartén amplia y añade los dientes de ajo ligeramente chafados, con su piel. Dóralos suavemente durante un par de minutos para perfumar el aceite, procurando que no se quemen. Retíralos y resérvalos. 3. Sube el fuego, incorpora las alitas y dóralas, girándolas. 4. Baja a fuego medio, reincorpora los ajos dorados y añade el tomillo. Vierte el vinagre de Jerez y deja que reduzca durante unos segundos. 5. Machaca los dientes de ajo negro con un tenedor y mézclalos con el caldo caliente. Incorpora a la cazuela, tapa parcialmente y guisa las alitas a fuego medio-bajo durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. 6. Retira la tapa y deja reducir el líquido unos minutos más hasta obtener una salsa brillante y ligeramente untuosa, que se adhiera a las alitas. 7. Retira del fuego, incorpora la mantequilla fría y mueve la cazuela para emulsionar la salsa. Añade el zumo de limón, prueba y rectifica de sal y pimienta. 8. Sirve las alitas con los ajos, la salsa de ajo negro y unas hojas de tomillo.
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