Su bisabuelo abrió su bodega en Albacete hace más de un siglo y ahora su familia recupera viñas centenarias olvidadas: “Para él, el vino era supervivencia; tenía que alimentar a su familia”
La denominación de origen Jumilla es probablemente una de las que en el pasado más se prostituyeron, siguiendo un modelo de viticultura intensiva y buscando el volumen en pos de la calidad. Aunque la denominación se creó en 1966, a mitad de los años 70 apenas siete bodegas embotellaban vino y la mayoría se comercializaba a granel. A principios de la década de los 80, el ranking Parker hizo que la industria buscase vinos con más chicha; algo que se tradujo en más madurez, extracción, alcohol y muchísima más madera.
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