El escozor que deja una cebolla recién cortada puede aliviarse colocando un paño frío sobre los párpados cerrados. Pero el problema empieza mucho antes, en cuanto el cuchillo rompe las primeras capas. Entonces se liberan sustancias que alcanzan los ojos y provocan una reacción defensiva. Las lágrimas aparecen para retirar el irritante, aunque el lagrimeo puede continuar incluso después de apartar la cebolla de la tabla.
Proceso químico
¿Por qué cortar cebolla irrita los ojos?
La chef Marta Verona ha recomendado un truco para reducir esas molestias durante la preparación de una receta publicada en Instagram. La cocinera aconseja guardar la cebolla en frío antes de cortarla y asegura que “si pones la cebolla en la nevera, con el frío lloramos menos porque sube menos el azufre”. La explicación está relacionada con la temperatura, ya que el enfriamiento ralentiza las reacciones químicas que producen las sustancias irritantes.
El contacto del cuchillo con las células de la cebolla desencadena una reacción que funciona como mecanismo de defensa del vegetal. En su interior hay compuestos que contienen azufre y una enzima denominada alinasa. Esta proteína acelera determinadas transformaciones químicas y, cuando las células se rompen, entra en contacto con sustancias que antes permanecían separadas. El proceso produce primero ácido sulfénico, que después se transforma en un compuesto capaz de dispersarse por el aire.
Cortar una cebolla libera sustancias que provocan lágrimasFreepik / 8photoEse compuesto recibe el nombre de óxido de propanotial y también se conoce como factor lacrimógeno por su capacidad para provocar lágrimas. Al alcanzar la superficie húmeda del ojo, desencadena la irritación. Verona explica en su vídeo de Instagram que la cebolla contiene “compuestos azufrados que en contacto con el H2O de tus ojos crean un tipo de ácido sulfúrico”. Ese agua está presente de forma natural en la película de lágrimas que protege el ojo.
La irritación activa las terminaciones nerviosas de la superficie ocular y provoca una respuesta automática del organismo para protegerla. El cerebro envía entonces señales a las glándulas lagrimales, encargadas de producir las lágrimas. El líquido ayuda a diluir y retirar las sustancias irritantes, aunque durante ese proceso pueden aparecer picor, escozor y un lagrimeo abundante.
Trucos
Los mejores remedios caseros
El enfriamiento previo de la cebolla es una de las medidas propuestas para reducir la cantidad de sustancia irritante que llega a los ojos. También resulta útil emplear un cuchillo bien afilado, porque permite cortar con menor deterioro de las células. Otra posibilidad consiste en cortar cerca de un chorro de agua, que puede retener parte del compuesto liberado.

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Las gafas constituyen una barrera para impedir que las sustancias suspendidas en el aire alcancen la superficie ocular durante el corte. Si las molestias ya han comenzado, conviene apartarse de la cebolla, parpadear varias veces y lavarse las manos con jabón antes de tocarse la cara, especialmente si los dedos conservan restos de su jugo.
El alivio puede favorecerse enjuagando los ojos con agua limpia o suero fisiológico y aplicando después una compresa fría sobre los párpados cerrados. Es importante evitar frotarlos, porque ese gesto puede agravar la irritación. En general, las molestias desaparecen en unos 10 o 15 minutos después de interrumpir la exposición y limpiar los ojos.
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