La dieta mediterránea vuelve a situarse en el centro de la comunidad científica. Reconocida desde hace años por sus beneficios sobre la salud cardiovascular y metabólica, ahora un nuevo estudio apunta a que también podría desempeñar un papel importante en el bienestar emocional de las personas mayores.
La investigación, liderada por el University College de Londres (Reino Unido) y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), de la Fundación La Caixa, concluye que quienes siguen este patrón alimentario presentan un mejor estado de salud mental a partir de los 50 años.
La dieta mediterránea tradicional es de las más recomendadas.Getty ImagesSegún informa Europa Press, los investigadores analizaron datos de 3.296 personas de entre 50 y 90 años, evaluando sus hábitos alimentarios entre 2018 y 2019 y su bienestar psicológico entre 2018 y 2020. Los resultados, publicados en la revista BMJ Open, muestran que, aunque la pandemia de Covid-19 y las restricciones afectaron negativamente al estado emocional de los participantes, ese deterioro fue menos intenso entre quienes mantenían una mayor adherencia a la dieta mediterránea.
La investigadora de ISGlobal y última autora del estudio, Camille Lassale, recuerda que se trata de un estudio observacional y que, por tanto, no permite establecer una relación de causa y efecto. Aun así, considera que las evidencias disponibles apuntan a que este patrón alimentario ayuda a regular procesos biológicos relacionados con la respuesta al estrés, la inflamación, la salud intestinal y el funcionamiento del cerebro.
La alimentación también influye en el cerebro
La coautora del estudio, Alanna Shand, destaca que estos resultados representan una nueva prueba de la estrecha relación entre la alimentación y la salud mental, un campo que continúa creciendo en los últimos años. En la misma línea, Andrew Steptoe, investigador del University College de Londres y primer autor del trabajo, insiste en que no existe ninguna duda sobre la importancia de promover estilos de vida saludables, priorizando una alimentación equilibrada y rica en alimentos de origen vegetal.
Estas conclusiones coinciden con otras investigaciones recientes centradas en el envejecimiento cerebral. Un estudio prospectivo en el que participó la Unidad de Epidemiología de la Nutrición de la Universidad Miguel Hernández (UMH), y cuyos resultados fueron difundidos por EFE, observó que una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asociaba con una evolución cognitiva más favorable en personas mayores con sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico.

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Helena Ortega
Durante seis años, los investigadores siguieron a 746 hombres y mujeres con una edad media de 65 años y alto riesgo cardiovascular. Los participantes que mantenían una alimentación más próxima a la dieta mediterránea presentaban una microbiota intestinal más saludable y un deterioro cognitivo más lento que el resto.
La ciencia sigue encontrando nuevas conexiones entre alimentación, microbiota y salud cerebralCarlos GawronskiEl papel del eje intestino-cerebro
Uno de los aspectos más novedosos de este trabajo fue la identificación de una “huella microbiana” característica de quienes siguen la dieta mediterránea. Los investigadores comprobaron que determinadas bacterias intestinales estaban relacionadas con una mejor evolución de funciones cognitivas como la memoria, la atención, el aprendizaje o la toma de decisiones.
Estos hallazgos refuerzan la importancia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación mediante el cual la microbiota intestinal puede influir sobre el funcionamiento cerebral a través de diferentes compuestos biológicos. Aunque todavía son necesarios más estudios para confirmar estos mecanismos, la evidencia científica continúa apuntando a que una alimentación saludable puede convertirse en una herramienta preventiva frente al deterioro cognitivo y los problemas de salud mental asociados al envejecimiento.
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