Gastronomía

Jordi Parramon: “Cerré por homenaje a la persona sin la que mi restaurante nunca hubiera existido”

Jordi Parramon: “Cerré por homenaje a la persona sin la que mi restaurante nunca hubiera existido”
Jordi Parramon: “Cerré por homenaje a la persona sin la que mi restaurante nunca hubiera existido”

Cristina Jolonch

Barcelona

14/07/2026 06:00

Conocido por los boomers aficionados a la gastronomía, el cocinero Jordi Parramon (Manlleu, 1967) fue una de las grandes promesas de la alta cocina catalana y obtuvo una estrella Michelin al poco de abrir en Vic su primer restaurante, al que le puso su nombre. Para sorpresa y decepción de quienes auguraban más estrellas y muchos otros reconocimientos a aquella cocina inteligente y sabrosa, decidió cerrar y pasar desapercibido. 

En el nuevo episodio del podcast 'Quédate a comer' este cocinero que desde hace años se dedica a asesorar a otros colegas y no descarta volver a regentar un restaurante con su propia carta, desmonta ese tópico que asocia los cierres de restaurantes laureados con el estrés de la alta cocina y la presión de las guías, y sobre todo a quienes se atreven a elucubrar sobre suicidios debidos a esa presión. 

Nos cuenta que él abrió con quien entonces era su pareja y que, tras separarse, el proyecto perdía todo el sentido. “Sin ella el restaurante nunca hubiera existido, y por eso cerramos. Todos sabemos que al lado de los grandes chefs que dan la cara siempre hay alguien importante . Y esto era así, por eso no tenía ningún sentido continuar. Cerrar era como hacerle un homenaje a la persona gracias a la cual yo había podido llegar hasta ahí y luego continuar. Porque yo he continuado”.

Parramon habla sobre la vocación profesional que, asegura, no eliges sino que te elige. “Cocinar nunca fue una de esas decisiones claras tomadas desde pequeño. Creo que las profesiones a veces te eligen ellas a ti cuando son vocacionales. Yo quería avanzar, conocer. Mi familia ya regentaba un local que más o menos se relacionaba con la comida y quería agrandar todo esto y busqué un restaurante interesante cerca de mi pueblo. Fui allí a preguntar y el dueño, Silvino González, me dijo: «Ven mañana»”.

Repasa nuestro invitado las personas que marcaron su vida profesional, desde el abuelo materno que le enseñó a amar y a valorar esa despensa de su entorno casi como un juego; a Godo, un hombre de Linares que trabajó toda la vida para el bar que regentaban sus padres o Silvino González, quien lo acogió cuando llamó a su puerta y más adelante lo animó a irse a Barcelona para seguir avanzando en la cocina. Fue el primero que le habló de Neichel, en cuyo restaurante más adelante trabajaría.  

También recuerda las figura de Bernard Benbassat o de Mey Hofmann y su primera escuela, en la que ella organizaba tertulias con personajes de la cultura que le abrieron los ojos. “Fue mi primer acercamiento entre cocina y cultura. Hasta entonces para mí era un oficio que quería aprender para ganarme la vida y allí me di cuenta que aquello era más grande: que la cocina era antropología, que era sociología, que era muchas más cosas. Empecé a leer libros, a buscar, y me di cuenta que yo quería eso”. La influencia en su vida de Mariano Gonzalvo en El Dorado Petit, de Jean Louis Neichel, de Jean Luc Figueras o de Àlex Montiel, cocinero que le descubrió Carme Cases, “quien tenía un olfato tremendo” y quien un día lo llamó por teléfono para comunicarle que le habían dado una estrella y que al día siguiente lo publicaría en las páginas de La Vanguardia.  ” Con Montiel formó y otros amigos -Toni Massanés, Sergi Arola, Philippe Regol, Núria Gironès y otros-, Parramon formó parte del grupo Joves amants de la cuina. “Cuando estábamos pensando cuál era el siguiente paso que teníamos que dar en la cocina, vino Ferran Adrià y lo dio”.

La mesa y la hospitalidad son esenciales para este personaje que siempre ha ido más allá de los fogones.  “La mesa siempre me ha interesado,  no solo el plato cuando llega, sino todo lo que sucede alrededor de la mesa. Esto es muy valioso y creo que   la mejor forma de explicar la historia de la humanidad es desde la mesa, desde los alimentos, lo que han comido, lo que hemos comido, lo que ha sucedido, porque se abre todo un mundo. Y volvemos al ganadero. Todo eso va más allá de la cocina”.

Parramon habla sobre la cocina que a él le gusta, de “platos muy saludables, con pocos ingredientes, cocciones muy cortas. Intento manipular lo mínimo los ingredientes para no estropearlos. Y esto sin querer te va llevando l tema de la salud. Luego he ido tomando conciencia de que los cocineros somos el primer estómago de los que comen en el restaurante; su digestión empieza en nuestras manos”.

Explica su creciente interés por la salud y los cambios de hábitos alimentarios que él mismo se aplicó. “Hace muchos años que procuro comer una sola vez al día,  no porque lo aconsejen los gurús de la alimentación que a veces aparecen, sino porque lo he probado y funciona. Y estoy mucho mejor, tengo mucha más energía por la mañana cuando el cuerpo descansa sin nada en el estómago.” Y también profundiza sobre lo que le ha aportado la cocina en su vida y en su búsqueda de una espiritualidad, así como la importancia que para él tiene la hospitalidad, a la que quiere dedicar su vida”.

Cristina Jolonch Ver más artículos Periodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la... Mostrar comentarios Al Minuto {"allowComment":"allowed","articleId":"article-11587227","url":"https:\/\/www.lavanguardia.com\/comer\/al-dia\/20260708\/11587227\/jordi-parramon-profesion-vocacional-eliges-te-elige-ti.html","livefyre-url":"article-11587227"}
Información compartida por Barón Chocolate.

Artículos relacionados