El gazpacho es uno de los platos más asociados al verano, pero sus propiedades van mucho más allá de su capacidad para refrescar. Su combinación de hortalizas, agua, fibra y aceite de oliva virgen extra lo convierte también en una opción nutritiva para hacer frente a las altas temperaturas.
Así lo explica Luisa Andrea Solano, profesora de Nutrición de la Universidad Europea, quien destaca especialmente la llamada “sinergia nutricional” del gazpacho: la interacción entre sus ingredientes permite aprovechar mejor algunos de sus nutrientes y compuestos antioxidantes.
Uno de los ejemplos más claros es el del tomate y el pimiento. Los carotenoides presentes en estas hortalizas, como el licopeno, se absorben mejor cuando se consumen junto con una fuente de grasa. Por ello, la incorporación de aceite de oliva virgen extra favorece su aprovechamiento por parte del organismo.
El licopeno, responsable en buena medida del color rojo del tomate, es uno de los principales antioxidantes presentes en la dieta mediterránea. Según Solano, su consumo habitual puede contribuir a reforzar las defensas naturales de la piel frente a la radiación ultravioleta, aunque recuerda que ningún alimento sustituye a la protección solar.
Lee también

El gazpacho se viste de fiesta: 5 recetas para celebrarlo en distintas versiones
Marc Carbonell

Recorre el mundo en siete recetas: aprende a preparar estos platos veraniegos llenos de sabor
Comer
Gazpacho de frambuesaAna CasanovaEl gazpacho destaca además por su elevado contenido en agua, que representa aproximadamente entre el 90% y el 95% de su composición. A ello se suma la presencia natural de minerales, lo que lo convierte en una opción adecuada para contribuir a la hidratación durante los meses de calor.
También aporta vitamina C procedente de hortalizas como el pimiento y vitamina E del aceite de oliva, además de fibra dietética. Todo ello sin necesidad de incorporar azúcares añadidos.
En cuanto a su aporte energético, la nutricionista señala que el gazpacho suele proporcionar entre 50 y 100 kilocalorías por cada 100 mililitros, por lo que puede formar parte de una alimentación orientada al control del peso. Su contenido en fibra también contribuye a generar sensación de saciedad.
El gazpacho preparado puede ser una alternativa saludable al casero si se presta atención al etiquetado
El gazpacho preparado puede ser una alternativa saludable al casero si se presta atención al etiquetado. Solano recomienda escoger productos con una lista de ingredientes corta y reconocible y que utilicen aceite de oliva virgen extra o virgen.
También aconseja evitar aquellos que incorporen almidones o azúcares añadidos y prestar atención a la cantidad de sal, especialmente cuando supera los 0,75 gramos por cada 100 mililitros.
Eso sí, pese a su riqueza nutricional, el gazpacho no suele ser suficiente por sí solo para constituir una comida completa, principalmente por su bajo contenido en proteínas. La recomendación es utilizarlo como primer plato y acompañarlo de una fuente de proteínas como huevo, tortilla, legumbres o pescado.
Etiquetas Mostrar comentarios