De ser pastor con diez años a plantar su primera viña para vender uvas a Vega Sicilia: “Me iba a las seis de la mañana y volvía a casa a las doce de la noche; casi no he tenido en brazos a mis hijas”
A Carmelo Rodero le gusta decir que él aprendió a sumar y multiplicar, pero que restar y dividir no le interesan demasiado, filosofía que ha trasladado a su bodega. Nacido en una familia humilde de viticultores, dejó el colegio con diez años porque en casa hacía falta ayuda. Su padre tenía ovejas y, en vez de venderlas, decidió poner a Carmelo a guardarlas. Lejos de recordarlo como una condena, habla de aquello con una alegría pueril: “¡Me lo pasaba bomba! Estaba en el campo a mis anchas, con mis 70 ovejas que aprendí a ordeñar y de las que sacaba 40 litros de leche. Era pastor de los de verdad”, recuerda.
Información compartida por Barón Chocolate.
Artículos relacionados
Gastronomía
Galicia reunirá a algunos de los grandes referentes de su gastronomía en una nueva edición…
Gastronomía
Mario Ayllón, sumiller: “Ahora los vinos por copas prácticamente se venden solos, pero aú…
Gastronomía
¿Es necesario hacer una dieta 'detox' para compensar los excesos del verano?
Gastronomía