Una de mis bebidas preferidas para combatir los días de calor intenso es este batido que combina piña y té matcha. A primera vista puede parecer una mezcla inusual, pero prima el equilibrio, ya que el dulzor natural de la piña ayuda a contrarrestar el sabor más herbal y terroso del matcha. El resultado es un sabor sumamente refrescante.
Lo que me hace preparar este batido todos los días, además de su frescura, es cómo me hace sentir. A diferencia del café con hielo, que disfruto también en esta época, el matcha libera la cafeína de forma más progresiva y sostenida. Sumado a esto, gracias al poder hidratante de la piña y su alto contenido en vitamina C, este batido es mucho más amigable con mi estómago.
Además, cuando tengo espinaca fresca a mano, le agrego un puñado extra. Ayuda a intensificar el color hacia un verde más vibrante, aportando un extra de fibra, hierro y antioxidantes.
Ingredientes
Para 1 persona- 170 kg Piña
- 2 g Té matcha
- 15 mL Semillas de chía
- 30 uds. Nueces
- 180 mL Leche
- 2 cucharaditas 1 cucharadita (5 mL) Esencia de vainilla
Cómo hacer batido de piña con matcha
Dificultad: Fácil- Tiempo total 10 min
- Elaboración 10 min
En el vaso de la batidora, mezclar la leche vegetal y té matcha primero para que el polvo se disuelva bien y no quede pegado en las paredes. Sumar luego las semillas de chía, esencia de vainilla, nueces y pedazos de piña. Batir hasta que quede completamente homogéneo. Servir opcionalmente con cubos de hielo en el vaso.
En Directo al Paladar Las 11 mejores recetas de smoothies para un desayuno o merienda saludable Con qué acompañar el batido
Cuando estoy apurada, sirvo el batido de piña con matcha en un vaso para llevar con un sorbete. Me gusta acompañarlo con una tostada con aguacate o unas frutas frescas con granola por encima.
En DAP | Smoothie de piña, mandarina y jengibre
En DAP | Smoothie de mango, piña y lima
- La noticia La piña y el té matcha combinan a la perfección en este refrescante batido de verano, sin azúcar añadido fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Inés Vazquez Noya .



