Al rescate del manzano de altura
Henning Gerdt y su familia han empezado estos días a recolectar las manzanas de su pequeña plantación, entre Les y Bossòst, consolidando un proyecto que persigue preservar una treintena de variedades. La pasión por este fruto le viene a Gerdt de su infancia en la ciudad alemana de Kiel, donde en el patio de su casa tenían manzanos y elaboraban sidra. Antes de dedicarse a su propio manzanal, recorrió el Baix Aran buscando campos abandonados para proponer a sus propietarios cuidarlos y así preservar árboles condenados a la extinción.
Información compartida por Barón Chocolate.