Cuando un apellido dice tanto, por algo es. Zahara de los Atunes, puntal gaditano de almadraba y pesca, es una de las localidades más sabrosas y turísticas del litoral de la provincia de Cádiz y, junto a algunas de sus hermanas, forma una de las zonas más visitadas de nuestro país.
Playas eternas, puestas de sol igual de largas, pueblos encalados, calma, tradición, artesanía, historia… Encontrar razones para querer veranear o, simplemente, pasar unos días de asueto en este rinconcito de España es, como habría cantado Sabina, un evidente 'nos sobran los motivos'.
Basada en una idiosincrasia marinera y de tabernas, Zahara de los Atunes ha ido evolucionando, como el resto de poblaciones costeras gaditanas, mezclando ese estilo clásico de pueblecito andaluz con una impronta chill, al compás de beach clubs y chiringuitos, que hacen su oferta culinaria más variada.
Un pequeño paraíso al que asomarse en casi cualquier momento del año, pero que desde primavera hasta bien pasado el verano ofrece buena mesa, buen rollo y posibilidades casi infinitas de comer bien, desde los bares con más solera hasta los restaurantes más novedosos, Zahara de los Atunes es sinónimo de buen comer y buen beber, es decir, de buen vivir, y en estos bares y restaurantes que te vamos a proponer, desde lo más accesible hasta lo más elevado, se pueden dar lecciones de ello con esta docena de referencias.
También hemos acompañado la guía con un práctico mapa que podrás descargar en tu Google Maps –como este de Soria–, que compartiremos el próximo viernes solo entre los suscriptores de nuestra newsletter Al fondo hay sitio. ¿Aún no te llega? Aquí mismo puedes suscribirte.
Índice de Contenidos (15)- Qué es típico comer en Zahara de los Atunes
- Dónde comer en Zahara de los Atunes
- Los mejores chiringuitos donde comer en Zahara de los Atunes
- Antonio
- El Refugio de Zahara de los Atunes
- Restaurantes donde comer bien y barato en Zahara de los Atunes
- La Fresquita de Perea
- La Botica
- Taberna Tía Juana
- Clandestino
- Restaurantes gastronómicos en Zahara de los Atunes
- Casa Blas
- Ramón Pipi
- Casa Juanito
Qué es típico comer en Zahara de los Atunes
Hay lugares que representan a la perfección el sitio en el que se encuentran y Zahara de los Atunes, si hablamos de la mesa, es uno de ellos. Aquí, aunque en verano ya no sea época de atún rojo de almadraba, siempre vas a encontrar platos con atún rojo en cualquier momento del año, desde las referencias más clásicas como los guisos con tomate hasta las recetas más contemporáneas como tartar o tataki.
En Zahara de los Atunes también vas a encontrar arroces en prácticamente todos los restaurantes, aunque no sea una zona tradicionalmente arrocera, pero el punto de chiringuitos de playa y restaurantes de costa con arroz es un indispensable. También, siendo Cádiz, aparecen buenas frituras, en especial de chocos y de puntillitas, dos de los elementos más representativos de la cocina andaluza.
En la ecuación zahareña tampoco faltan algunos restaurantes que sirven carne, generalmente piezas grandes como la chuleta y el entrecot, donde a menudo se presume de vacas de raza retinta, muy arraigadas al terreno y que suelen formar parte de esas panorámicas de ganado pastando y caminando a pie de playa.
Dónde comer en Zahara de los Atunes
Playa de Zahara de los Atunes. ©Juan Virués / ELA Zahara de los Atunes. En cierto modo, Zahara de los Atunes se divide en dos. Por un lado, el casco histórico del pueblo, donde se concentran la mayor parte de las propuestas de bares y restaurantes. Por otro, la urbanización Atlanterra, en la parte sur de la localidad, más moderna y donde casi todo son hoteles y chalets y donde, generalmente, la oferta gastronómica es algo más limitada.
Los mejores chiringuitos donde comer en Zahara de los Atunes
Antonio
Romanitas de cigala. ©Restaurante Antonio. Quizás 'El Antonio' sea la referencia más popular y conocida de Zahara de los Atunes. Uno de esos templos del producto al que se acude en masa durante la temporada de atún rojo, pero que merece la pena mucho más allá para descubrir este restaurante, que nació como chiringuito en los años ochenta, y ahora es todo un referente.
De aquí no habría que irse sin probar las ortiguillitas fritas y las romanitas de cigala, también bordan las tortillitas de camarones y, como decimos, cualquier receta de atún rojo, en especial el tartar y los platos al horno.
El Refugio de Zahara de los Atunes
Papas aliñás. El Refugio No es un chiringuito al uso, pero está a pie de playa, así que puede obedecer perfectamente a esta categoría, que también tiene un coqueto hotel y goza de una de las mejores ubicaciones de toda la localidad.
Aquí los clásicos zahareños no faltan. Las papas aliñás, las ortiguillas fritas en temporada, unas estupendas croquetas y algunos platos con atún –local, por supuesto– hacen las delicias tanto de los clientes gaditanos como de los turistas.
Restaurantes donde comer bien y barato en Zahara de los Atunes
La Fresquita de Perea
Atún con tomate y huevo frito. ©La Fresquita de Perea. Blanco, luminoso y en el centro de Zahara. La Fresquita de Perea es la propuesta a dúo de José Manuel Perea y Tamara Rodríguez, que se embarcaron en esta aventura en 2018 tras haber trabajado en algunos locales de referencia en la zona.
Terraza, barra y sala, a base de mesas altas, esperan en un local fiel a las costumbres locales del picoteo, de las recetas a base de atún rojo (aquí trabajan con la empresa Gadira) y con algunas carnes, con brasa mediante, aunque el marisco es quien domina la carta con varios platos que, además, aquí suelen salir un poco de la sencilla plancha o la fritura.
La Botica
La nevera de mariscos de La Botica. Abierto a mediados de los años noventa, La Botica es otro de esos restaurantes que ha ido creciendo a medida que Zahara también ha ido reclutando adeptos para su causa vacacional. Aquí, además, Ana Coza -la cocinera de La Botica- perfila una carta en la que hay clásicos de Zahara, también referencias algo más modernitas y, en general, un ticket medio bastante aseado para una localidad tan movida.
Perfecto para compartir, lo que La Botica propone también son tablas, embutidos y revueltos, como el de sus puntillitas picantonas, que merece la pena probar, además de mariscos, carnes al carbón y muchas referencias de atún.
Taberna Tía Juana
Torrija con atún. Tía Juana es otro de esos proyectos a dúo que tanto vemos en Zahara. En este caso, encabezado por Manuel Auer y Alejandra Álvarez, la Taberna Tía Juana, a menos de 50 metros del mar, es una referencia dentro del barrio de El Zapal con una estética de tabernita sureña que abrió sus puerta ya hace una década.
Aquí, la voz cantante la lleva el pescado del día y el atún rojo, con algunas recetas verdaderamente originales como el osobuco de atún (o la torrija con atún) o los curiosos gofres de camarones, una versión simpática y singular de las tortillitas de camarones. También hay una buena ensaladilla, algunos platos fríos y semifríos de atún y una propuesta variada de finger food, incluyendo hamburguesas de carne retinto.
Clandestino
El chef Siabou Toure, un maliense con experiencia en alta cocina y en restaurantes como el madrileño Papúa, ejerce en este local con estética de beach club donde, de nuevo, el pescado local y la creatividad se apoderan de una carta muy fácil de compartir.
Atún rojo, arroces, buenos platos de fritura y una cocina con mucho arraigo y algunas dosis de creatividad controlada brillan en un restaurante que ya se ha convertido, a pesar de su juventud, en un imprescindible dentro de la nueva ola zahareña.
Restaurantes gastronómicos en Zahara de los Atunes
Casa Blas
Lomo alto de vaca cachena. ©Casa Blas. En cierto modo, para los estándares zahareños, Casa Blas es un restaurante a las afueras, pues está en una de las puntas del pueblo, pero el paseíto –ligero– merece mucho la pena para conocer la cocina de Álvaro Rueda, que se quedó al frente de este negocio familiar en el año 2008.
En Directo al Paladar Casa Blas, el hogar de la carne en el pueblo de las almadrabas o por qué ir a Zahara de los Atunes a comerse un chuletón La clave de Casa Blas son sus brasas, donde la cocina a la parrilla, tanto para carnes como para pescados, es el sello de identidad de un restaurante amplio en el que pedir las carnes de vaca retinta de la zona es un éxito asegurado, así como el pulpo, aunque también preparan buenos arroces.
Ramón Pipi
Pescados frescos. ©Ramón Pipi. Fue en el año 2003 cuando dos empresarios locales abrieron este restaurante, en el emplazamiento que había ocupado la finca de Ramón Pipi, un carnicero de Zahara, y del que tomaron el nombre. Años más tarde, ya en 2014, tras una mudanza a la calle María Luisa, mantuvieron el nombre, ampliando el espacio y, fieles a la pesca, ofreciendo lo mejor del mar.
Detrás del negocio están Isidoro Medina y Eugenio González, que han posicionado el restaurante como otro de esos referentes en la cocina de producto, sin mucho adorno, y donde es casi obligado pedir la ensaladilla, los fritos de pescado, el trabajo del pescado de roca cuando se hace al horno y una receta peculiar: el pulpo en escándalo, un tuneo del pulpo a la gallega que se remata con mayonesa con con curry, un poquito de tomate rallado y que pide pan para mojar. En cuanto a pescados, si se puede encontrar, hay que apostar por el voraz de la pinta, nombre que recibe el besugo en Cádiz.
Casa Juanito
Pase de atún. ©Casa Juanito. Si se habla de solera en Zahara, se tiene que hablar de Casa Juanito, un local en pleno centro del pueblo que lleva abierto desde el año 1948, aunque el espacio ha ido engrandeciéndose con los años, en manos de Juan Manuel Rodríguez, hijo del fundador.
Aquí aparece una barra estupenda, más dedicada a las tapas, pero luego también dispone de un salón más amplio (además de una terraza, bastante cómoda) donde la voz cantante de la carta son los pescados y mariscos, brillando con mucha fuerza el atún rojo y los langostinos.
Imágenes de Zahara de los Atunes | Juan Virués / ELA Zahara de los Atunes
- La noticia Gastroguía de Zahara de los Atunes: qué comer y qué bares, tabernas y restaurantes no perderte en este pueblo de la costa de Cádiz fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Jaime de las Heras .



